ValoraciÓn
> Medicación habitual

Con tiempo suficiente podemos añadir o retirar determinados medicamentos que usa el paciente para controlar su patología y que pueden interferir con el acto anestésico. Tiene importancia, por ejemplo, todos los medicamentos relacionados con la coagulación, como por ejemplo la aspirina, que puede prolongar el sangrado después de la intervención y es por eso que lo retiramos o sustituimos una semana o diez días previos a la cirugía. Así pasa con medicamentos como el Disgren o similares que deben ser sustituidos por heparinas de bajo peso molecular en la semana anterior a la cirugía

Tratamientos específicos pueden interferir o no durante la hospitalización, por eso una buena programación del momento en que se interrumpe el tratamiento y cuándo se debe continuar, disminuirán los problemas perioperatorios.